Y cuando eso ocurre, aparece:
Por eso aliviar la zona que duele no siempre es suficiente.
El cambio real requiere tiempo, práctica y un proceso.
El proceso comienza con un programa de 8 semanas. Durante este tiempo:
Analizamos como se mueve tu cuerpo y definimos por donde empezar a cambiarlo.
Trabajamos con ejercicios adaptados a ti y a como responde tu cuerpo en cada fase.
El programa va evolucionando contigo según cómo responde tu cuerpo.
El objetivo no es sólo aliviar el dolor.
Es que vuelvas a poder:
Entender qué puede estar manteniendo el problema.
Cambiar la forma en la que tu cuerpo responde al movimiento y al esfuerzo.
Que el dolor deje de decidir cómo te mueves y cómo vives.

Para entender cómo se mueve tu cuerpo y definir el punto de partida.
Donde trabajamos
el movimiento y
adaptamos el programa
según tu evolución.
Para dar continuidad al trabajo entre sesiones.
Para resolver dudas,
ajustar ejercicios y acompañarte durante el proceso
El programa evoluciona contigo según cómo responde tu cuerpo.
Para entender cómo se mueve tu cuerpo y definir el punto de partida.
Donde trabajamos el movimiento y adaptamos el programa según tu evolución.
Para dar continuidad al trabajo entre sesiones.
Para resolver dudas,
ajustar ejercicios y acompañarte durante el proceso
El programa evoluciona contigo según cómo responde tu cuerpo.
Las primeras 8 semanas son el punto de partida.
En algunas personas este tiempo es suficiente para recuperar movimiento y reducir el dolor.
En otras, es necesario seguir trabajando para consolidar los cambios y continuar evolucionando.
Cada persona avanza a un ritmo diferente.

Si después de la valoración vemos que este proceso no es lo que necesitas, te lo diré con total honestidad.